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CONTRAPORTADA

Traducción literaria: Escritores traductores

John Ronald Reuel Tolkien

Hay ocasiones en que la obra académica y formal de un autor se ve completamente eclipsada por sus trabajos más lúdicos. En el caso del escritor traductor sobre el que vamos a tratar en este número, nos encontramos con que su obra de ficción ha conseguido que su labor académica y su trabajo como traductor, que constituyeron la base de su vida profesional, pasen prácticamente desapercibidos.

María Barbero
María Barbero estudió Filología Alemana en las universidades de Salamanca y Amherst. Tra­duc­tora técnica profesional desde 1986. Socia fundadora de Asetrad. Fue directora de La Linterna del Traductor desde 2009 hasta 2014. Actualmente, es miembro del Consejo Editorial de la revista. Socia de honor de Asetrad.

Introducción poética

Érase una vez un profesor universitario británico algo rancio y acomodaticio, obediente con sus mayores, soldado joven en una guerra que marcó al mundo, padre de familia conservador, poco prolífico en publicaciones académicas y escasamente activo en cuanto a movilidad profesional. En su vida social destaca su participación en una tertulia de intelectuales varones de su mismo entorno, mientras que su rasgo más transgresor parece haber sido su conversión al catolicismo y su práctica perseverante de esa religión en una Inglaterra no excesivamente complaciente con veleidades de corte religioso.

Tras este introito en el que se perfila a un docente universitario de trayectoria más bien modesta cabe añadir el contrapunto de que este profesor fue un filólogo y traductor brillante, así como un ensayista erudito y destacado. Pero curiosamente fue su obra narrativa y más filológicamente profana ―de un valor académico muy inferior a sus ensayos y trabajos lexicográficos― la que lo hizo ascender al Olimpo de los autores inmortales, la que lo convirtió en un autor leído, admirado e imitado. Si no hubiera escrito una saga literaria con tintes fantásticos y todo un mundo mitológico a su alrededor, hace mucho tiempo que habría sido olvidado y sus traducciones y ensayos estarían completamente descatalogados.

Hablo, como ya habrán adivinado, de J. R. R. Tolkien, conocido por el público lector de todo el mundo como autor de The Lord of the Rings.

A la sombra de esa fantasía épica y de todo el Legendarium que compone el universo de la Tierra Media1 ha brotado un interés posterior por su obra más erudita. Algunos de sus trabajos filológicos más serios se pudieron publicar mucho después de su muerte gracias a la fama que acompaña a su nombre. Me atrevo a aventurar que, de no haber sido por el éxito editorial de The Lord of the Rings, la interesante obra ensayística y traductoril de Tolkien, ese aburrido profesor especializado en lenguas muertas y literatura centenaria, habría pasado más que desapercibida.

Y como es de justicia que los traductores no ignoremos la obra de traducción de Tolkien, hagamos aquí un pequeño apunte de su obra y su labor profesional como traductor, lexicógrafo y docente. Obviaré en estas breves pinceladas todas aquellas publicaciones que tienen que ver con la Tierra Media para concentrarme en su labor de germanista traductor y profesor de filología.

Datos biográficos

Su nombre completo era John Ronald Reuel Tolkien. Aunque nació en Sudáfrica por circunstancias familiares, en la primera infancia retornó a Gran Bretaña. Quedó huérfano muy pronto y fue criado por un sacerdote católico (de ascendencia española, por cierto). Desde niño dio muestras de estar muy dotado para los idiomas y la lingüística.2 Se formó como filólogo en Oxford. Participó en la I Guerra Mundial, y su traslado a un lazareto a causa de unas fiebres lo libró de perecer con la mayoría de los miembros de su batallón, donde se encontraban muchos amigos suyos. Sus biógrafos consideran que sus experiencias de compañerismo en el campo de batalla se reflejan en las relaciones entre los personajes de The Lord of the Rings.

De regreso a Inglaterra tras la guerra inició una carrera docente que lo llevó a ser profesor asociado de lengua inglesa en la Universidad de Leeds (donde se convirtió también en el catedrático más joven), profesor de lengua anglosajona en la Universidad de Oxford y, más tarde, profesor de lengua y literatura inglesas en la misma universidad. Por su carácter y circunstancias, Tolkien se adaptó muy bien al mundo académico, dominado predominantemente por el sexo masculino en aquel momento. Si bien sus publicaciones en este ámbito eran más bien ocasionales, resultaron sumamente influyentes en el entorno filológico.3 Por lo demás, su vida académica no fue excesivamente destacada: impartía cursos en niveles iniciales y dedicó bastante tiempo a tareas administrativas y de organización interna de su universidad.

Su vida familiar fue también tranquila y modélica. Casado con su amor de juventud, Edith Mary Bratt, tuvo cuatro hijos: John, que se convirtió en sacerdote; Michael, que llegó a ser director de un colegio; Christopher, profesor de inglés en la Universidad de Oxford y editor y albacea literario de la obra de su padre; y Priscilla, trabajadora social. Tolkien falleció en 1973.

Su vida social en círculos intelectuales sí puede calificarse de notablemente activa. Fue miembro fundador de un grupo de amigos de Oxford con intereses filológicos, los Inklings. Otros miembros destacados del mismo grupo fueron Owen Barfield, Charles Williams y, sobre todo, C. S. Lewis, quien se convertiría en uno de los mejores amigos de Tolkien. Los Inklings celebraban regularmente tertulias en las que los miembros leían fragmentos de las obras que estaban preparando.

Actividad profesional y docente

Junto al desempeño de sus tareas docentes, Tolkien destaca como lexicógrafo y terminólogo por haber sido coautor del Oxford English Dictionary. Su tarea en esta obra fue trazar la historia y etimología de palabras de origen germánico que empezaban por la letra w. Adicionalmente fue autor del manual A Middle English Vocabulary.

El Tolkien ensayista es autor de varios textos que han sido recientemente sacados de un olvido inmerecido gracias a la labor de edición de su hijo Christopher. Entre los ensayos de Tolkien hay que destacar dos que tuvieron gran repercusión en el mundo de la filología: Ancrene Wisse and Hali Meiðhad y Beowulf: The Monsters and the Critics. El primero, de 1929, trata dos textos del inglés medio del siglo xiii: la regla de anacoretas Ancrene Wisse4 y el opúsculo Hali Meiðhad,5 un texto perteneciente al denominado Grupo Katherine, dirigido a religiosas de clausura. Este ensayo está considerado como una de las mejores obras académicas de Tolkien.

Por su parte, el ensayo Beowulf: The Monsters and the Critics, publicado en 1936 y basado en una conferencia que había pronunciado previamente aquel mismo año, supuso una ruptura moderna con respecto a todos los estudios anteriores sobre Beowulf. Tolkien se manifestó aquí con singular clarividencia contra críticos literarios anteriores que obviaban los elementos fantásticos del poema y consideraban el texto como fuente histórica real. En su conferencia, Tolkien argumentaba que dichos elementos eran la clave de la narración, y apuntaba la necesidad de que fueran estudiados. Su valoración del poema dio paso a la consideración del mismo como obra de arte, y no como documento histórico. Casi ochenta años después, el ensayo de Tolkien sigue manteniendo su actualidad y es un clásico moderno de la filología inglesa.6 Otro aspecto interesante de este texto es que en él se presentan muchas ideas tolkenianas sobre literatura en general. Este trabajo es una fuente primordial para los estudiosos del autor y aquellas personas interesadas en su obra.

Como narrador, además de las obras incluidas en lo que dio en llamar su Legendarium7, Tolkien escribió diversas narraciones y poemarios de inspiración mitológica y familiar entre las que se incluyen los siguientes títulos: Imram, The Homecoming of Beorhtnoth Beorhthelm’s Son, The Lay of Aotrou and Itroun, Farmer Giles of Ham, Leaf by Niggle y Smith of Wootton Major.

Llegados por fin a la breve recopilación de sus trabajos como traductor, tenemos que mencionar sus traducciones de textos literarios del inglés antiguo y el inglés medio. Se trata de traducciones con un valor indudablemente más filológico que comercial. Si bien fueron poco numerosas, tienen un papel decisivo en el estudio de la filología inglesa:

  • Sir Gawain and the Green Knight8 (traducción realizada conjuntamente con E. V. Gordon). Poema caballeresco del ciclo artúrico del siglo xiv, con raíces folklóricas de tradición galesa, irlandesa, inglesa y francesa. Narra la historia de Sir Gawain y el reto de un misterioso caballero verde.
  • El poema Pearl9, que contiene elementos alegóricos referidos a la doctrina cristiana.
  • Sir Orfeo, un poema narrativo escrito en inglés medio en el que se cuenta la historia del caballero Orfeo, que rescata a su esposa del rey de las hadas. En él se conjugan elementos del mito griego de Orfeo con detalles de mitología celta y del folklore popular, que fueron introducidas en la lengua inglesa a través del francés.

Tras el fallecimiento de J. R. R. Tolkien, su hijo Christopher encontró entre los documentos de su padre una traducción sin concluir de Sir Orfeo y la pulió y preparó para su edición conjunta con Sir Gawain and the Green Knight y Pearl.10

  • Beowulf es un conocido poema épico considerado como una de las piezas claves de la antigua literatura inglesa. Probablemente se trate del documento más antiguo que se conserva en inglés antiguo. Fue escrito entre los siglos viii y xi. La muy esperada traducción de Tolkien, que había sido concluida en 1926 tras varios años de trabajo, pero nunca había visto la luz, se publicó, editada por su hijo Christopher Tolkien, en mayo de 2014, casi 90 años después de haber sido concluida y más de 40 años después de la muerte de su autor, bajo el título Beowulf: A Translation and Commentary.11
Traducción Beowulf

La importancia de la traducción de Beowulf de J. R. R. Tolkien se refiere, más que a la traducción en sí, al ensayo On Translating Beowulf, en el que discuten con rigor filológico las dificultades a las que hay que enfrentarse al traducir este poema elegíaco al inglés moderno. Este ensayo se publicó por primera vez en 1940 como prólogo a una traducción del inglés antiguo.12 Con su nombre actual no llegó a publicarse hasta el año 1983, en la recopilación crítica de ensayos de Tolkien publicada por su hijo Christopher bajo el título de The Monsters and the Critics, and Other Essays.

En este gran ensayo, que constituye una obra de referencia traductológica de gran importancia, Tolkien aclara las dificultades de traducción de vocablos sueltos del inglés antiguo, y apunta al hecho de que algunas palabras no se pueden traducir siempre por el mismo término, ya que en la mentalidad del hablante de antiguo inglés implican conceptos muy diferentes dependiendo de su contexto. Un ejemplo puede ser la voz eacen, que puede significar «large», «strong» o «supernaturally powerful». Se refiere también a las dificultades de traducción de conceptos metafóricos poéticos como sundwudu («flood-timber», es decir, «ship») y de voces que ya eran arcaísmos en el momento en que el poeta las usó, de modo que constituyen en el documento original ecos y connotaciones de un mundo mágico ya desaparecido.

El ensayo describe también la métrica del antiguo inglés, con sus dos hemistiquios contrapuestos, en los que las sílabas acentuadas contienen siempre aliteraciones según seis modelos posibles. Para mejor comprensión del fenómeno, Tolkien ilustra estas peculiaridades poéticas del inglés antiguo utilizando ejemplos en inglés moderno.

El traductor del Red Book of Westmarch

Llevado tal vez por el deseo de alejarse, como intelectual y erudito, de la denominación de «novelista» o «narrador», cabe mencionar que J. R. R. Tolkien se presenta metalingüísticamente en los apéndices de The Lord of the Rings no como autor, sino como traductor de la obra. Afirma que su versión inglesa del documento es un compendio de traducciones del llamado Red Book of Westmarch,13 en el que se narran los eventos que él recopilaría en The Hobbit y en The Lord of the Rings. Afirma haber tenido que superar dificultades para la traducción de los diversos idiomas hablados por las criaturas de la Tierra Media: las lenguas élficas (primitivas14, medias o evolucionadas15 y maduras16), las lenguas de los hombres17, las lenguas de los enanos18, la lengua de los ents (entish), el valarin o lengua de Valar, las lenguas de los orcos (la de la primera edad y todos los dialectos de la tercera edad) y la lengua negra de Sauron. Todas estas lenguas fueron inventadas por Tolkien y, en mayor o menor profundidad, fueron objeto de desarrollo filológico por parte de su creador.

Sirvan estas breves anotaciones para ilustrar que J. R. R. Tolkien fue mucho más que el autor de esa ficción fantástica que es The Lord of the Rings. Me gustaría con ellas dejar asentado entre los lectores el recuerdo de que J. R. R. Tolkien fue, ante todo, un filólogo con una excepcional capacidad de creación lingüística y un profesor, ensayista y traductor erudito. Además, eso sí, escribió una serie de libros de fantasía de impecable factura y sumamente entretenidos.

Bibliografía sobre el otro Tolkien

Como colofón no podía faltar una pequeña selección bibliográfica para aquellos que deseen leer traducciones y obra literaria menos conocida de Tolkien, así como estudios sobre el autor y alguna mención a páginas web de interés.

  1. Obras (traducciones):
    1. Tolkien, J. R. R. (traductor). Sir Gawain and the Green Knight, Pearl, and Sir Orfeo. Nueva York: Ballantine Books, 1975; reimpresión 1988.
    2. Tolkien, J. R. R. (editor y traductor). Sir Gawain and the Green Knight. 1979.
    3. Tolkien, J. R. R.; Gordon, E.V. y Davis, N. (editores). Sir Gawain and the Green Knight. 1968. 2.ª edición.
  2. Obras (narración y verso):
    1. Tolkien, J. R. R. (autor); Scull, C. y Hammond, W. G. (editores). Roverandom. Nueva York: HarperCollins Publishers, 1999.
    2. Tolkien, J. R. R. (autor) y Lee, A. (ilustrador). Tales from the Perilous Realm. Boston: Houghton Mifflin Harcourt, 2008. (Incluye cuatro novelas cortas (Farmer Giles of Ham, Leaf by Niggle, Smith of Wootton Major y Roverandom) y un libro de poemas (The Adventures of Tom Bombadil).)
    3. Tolkien, J. R. R. (autor) y Tolkien, C. (editor). The Legend of Sigurd and Gudrún. Boston: Houghton Mifflin Harcourt, 2009.
    4. Tolkien, J. R. R. (autor) y Tolkien, C. (editor). The Fall of Arthur. Boston: Houghton Mifflin Harcourt, 2013.
    5. Tolkien, J. R. R. Tree and Leaf. Nueva York: HarperCollins Publishers Ltd, 2001. (Incluye Mythopoeia.)
    6. Tolkien, J. R. R. Finn and Hengest. Fénix (Arizona, EE. UU.): Firebird Distributing, 1998.
    7. Tolkien, J. R. R. Mr Bliss. Nueva York: HarperCollins Publishers, 2011.
    8. Tolkien, J. R. R. (autor) y Flieger, V. (editor). Smith of Wootton Major. Nueva York: HarperCollins Publishers, 2015.
    9. Tolkien, J. R. R. The Tolkien Reader. Nueva York: Ballantine Books, 1986. (Incluye Farmer Giles of Ham, The Adventures of Tom Bombadil y Tree and Leaf.)
    10. Tolkien, J. R. R. (autor) y Tolkien, B. (editora). Letters from Father Christmas. Crow's Nest (Australia): Allen and Unwin, 1976 (edición original, reimpreso en el 2004 por HarperCollins).
  3. Obras (ensayos y artículos):
    1. Tolkien, J. R. R. The Monsters and the Critics and other Essays. Nueva York: HarperCollins Publishers, 2007. (Incluye su importante ensayo English and Welsh.)
    2. Tolkien, J. R. R.; Tolkien, C. y Carpenter, H. The Letters of J.R.R. Tolkien. Nueva York: Mariner Books, 2000.
  4. Biografías y estudios sobre el autor:
    1. Honegger, T. (editor). Tolkien in Translation. Zollikofen (Suiza): Walking Tree Publishers, 2011.
    2. Garth, J. (autor); Segura Fernández, E.; Simonson, M. y Royo, D. (traductores). Tolkien y la Gran Guerra. Barcelona: Minotauro, 2014. (Colección Biblioteca J. R. R. Tolkien.)
    3. Duriez, C. J. R. R. Tolkien: The Making of a Legend. Oxford: Lion Hudson, 2012.
    4. Carpenter, H. (autor) y Tolkien, J. R. R. (editor). J. R. R. Tolkien: A Biography. Boston: Houghton Mifflin Company, 2000.
    5. Shippey, T. J. R. R. Tolkien: Author of the Century. Nueva York: Mariner Books, 2002.
  5. Enlaces interesantes (consultados a 20 de marzo de 2015):
    1. Sociedades Tolkien
      1. Tolkien Society
      2. Sociedad Tolkien de España
      3. Sociedad Tolkien de Argentina
    2. Lord of the Rings Plaza
    3. Tolkien Gateway
    4. Librería Tolkien
    5. The Tolkien Professor

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1 El término Tierra Media («Middle-Earth») no es un invento de Tolkien, sino una palabra procedente de la evolución de la voz del inglés medio middel-erde (Mittelerde en alemán moderno), que a su vez procedía de middanġeard (la palabra ġeard del inglés medio evolucionó a su vez para dar lugar a la voz yard del inglés actual). En inglés medio confluyen diversas variantes ortográficas de esta voz: middangeard, middellærd, midden-erde o middel-erde. Las dos últimas formas son indicadoras de que el segundo elemento fue reinterpretado por etimología popular, dada su similitud con la palabra earth. Con todo, el cambio de significado no fue importante, ya que de middangeard (que podría traducirse como «espacio intermedio») a middle-earth (literalmente «tierra que está en medio» o «tierra intermedia») no hay gran distancia. Por todo ello, Tolkien utilizó en su obra middle-earth («tierra media») como traducción del concepto histórico clave de middangeard.

2 Junto a su lengua materna, dominaba el latín, el griego, varias lenguas germánicas antiguas (entre ellas, el inglés antiguo y el gótico), el galés y el finés.

3 Sirvan de ejemplo al respecto sus ensayos Beowulf, the Monsters and the Critics o English and Welsh. Algunas de sus ideas contribuyeron a modificar la forma de entender ciertos ámbitos filológicos. El segundo de los ensayos citados, por ejemplo, supuso una epifanía con respecto al origen del término galés y sus referencias a los conceptos de cacofonía y eufonía en el ámbito de la fonoestética.

4 También conocida por el nombre de Ancrene Riwle o Guide for Anchoresses («Guía para anacoretas»).

5 «Sagrada doncellez».

6 Para Bruce Mitchell y Fred C. Robinson, editores de Beowulf, an Edition (1988), este ensayo de Tolkien es «la más influyente crítica literaria sobre el poema jamás escrita».

7 Las obras de Tolkien que se incluyen bajo el término de Legendarium son The Silmarillion, The Children of Húrin, Unfinished Tales of Númenor and Middle-earth, The Hobbit, The Lord of the Rings, The Adventures of Tom Bombadil and Other Verses from the Red Book y el poema Bilbo's Last Song.

8 Sir Gawayn and þe Grene Knyȝt en inglés medio.

9 Perle en inglés medio.

10 J. R. R. Tolkien, Trans. Sir Gawain and the Green Knight, Pearl, and Sir Orfeo. (New York: Ballantine Books, 1975; repr. 1988) ISBN 0-345-27760-0.

11 Tolkien había abandonado su traducción académica de Beowulf porque no estaba satisfecho con los resultados de su trabajo. La edición de su hijo respeta y apuntala el trabajo de su progenitor.

12 La edición de 1940 de la obra Beowulf and the Finnesburg Fragment, A Translation into Modern English Prose, de C. L. Wrenn, cuya primera edición era de 1911.

13 No cabe duda de que la supuesta existencia de este libro rojo tolkeniano es un guiño al Red Book of Hergest, una recopilación de historia y poesía galesas del siglo XV que contiene el manuscrito del Mabinogion y cuyo original, encuadernado en cuero rojo, se conserva en la biblioteca de Oxford y era bien conocido por Tolkien.

14 El protolenguaje quendia, la lengua común eldarin, el quenya y el goldogrin.

15 Noldorin, telerin, ilkorin, doriathrin y avarin.

16 Sindarin, la lengua de los elfos grises.

17 Taliska, Adûnaic, Soval Pharë (la lengua común que hablaban los hobbits y los hombres de la Tercera Edad), Dalish, Rohirric, Rhovanion, Haladin, Dunlendish, Drûg, Haradrim y Easterling.

18 Khuzdul o lengua secreta e Iglishmêk o lengua de signos.

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