La Linterna del Traductor
Vena literaria

En la ruta del Shangái

Cruz Losada
Cruz Losada
Tras varios romances con otras artes y ciencias, y después de varios arrebatados encuentros, Cruz Losada inició una relación profesional monógama con la traducción que dura ya casi un cuarto de siglo. En la actualidad su trabajo se concentra principalmente en la traducción de software y otro material de gestión empresarial y de documentos de imagen corporativa, la localización y la traducción de material de marketing. Entre sus sueños para el futuro figuran la creación de una saga en la que un inocente traductor salva al mundo (sin la intervención de heptápodos, pero posiblemente incluyendo al antiguo Reino de Galicia) y la consecución del título de maestra de taichí a los 82 años.

Noche en la ciudad desconocida con el fantasma de una torre inclinada y las sombras de los templarios que pasan al galope, como un cierzo mágico, entre los miembros del gremio. De mañana, escapada moruna a la Aljafería, deambulando por sus patios y corredores con la cabeza llena de pájaros aragoneses metidos en vereda por las sobrias pisadas del espectro de la reina castellana.

Y por la noche, banquete sin novios junto a un río Ebro manso como un Guadalquivir del norte. Bodas de mi tribu. A los postres: la copla, y con ella me ronda una sombra de pelo endrino y el duende en las venas se pone tonto, pero ni la zalamería del Cariñena me convence para dar el paso y cantar.

De vuelta, mientras «el hijo del Shanghái»1 serpentea mañanero por las orillas del Sil, me vienen a la cabeza dos palabras vistas como una sola: orgulloasetradero.

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1 El Shanghái Express era el tren Barcelona-Coruña-Vigo que originalmente realizaba el trayecto de 1279 kilómetros en 36 horas. Empezó a circular el verano de 1949 y hasta entrados los años ochenta no se consiguió rebajar la duración a menos de 24 horas de viaje. Dejó de existir como tal en el 2008.