La Linterna del Traductor
Tribuna universitaria

Traductores en ciernes por el mundo

Mariela Fernández Sánchez

Los intercambios internacionales se han convertido en un aspecto importante de la formación universitaria, pero en el caso de los traductores e intérpretes lo son todavía más. Entrevistamos a Mariela Fernández, vicedecana de Relaciones Internacionales de la Universidad de Granada, para que nos hable del lugar que ocupan en la formación de un traductor y también de la forma en que la pandemia del coronavirus, que este año ha marcado con su huella toda la vida universitaria, condiciona el necesario trasiego de los estudiantes.

Mariela Fernández Sánchez
Mariela Fernández Sánchez es profesora titular de la Universidad de Granada. Imparte asignaturas de traductología y de interpretación a nivel de grado y de máster en la FTI. Su formación fue inicialmente de filóloga (Facultad de Filosofía y Letras, UGR) y de intérprete (EUTI en la UGR y en el ISIT de París), aunque siempre le ha interesado el estudio teórico de la traducción y de la interpretación. Su dilatada docencia se ha desarrollado en la UGR, pero también ha impartido clases en universidades belgas y mexicanas, sobre todo. Sus principales líneas de investigación son la didáctica de la interpretación, la investigación histórica contemporánea en interpretación y temas de globalización. Desde mayo de 2016 es vicedecana de Relaciones Internacionales de la FTI.

1. El programa Erasmus ha facilitado los intercambios entre universidades para millones de estudiantes por Europa. ¿Qué aporta de específico a una carrera tan marcada por el uso de los idiomas como es Traducción e Interpretación?

El programa Erasmus es la iniciativa de movilidad académica más importante con la que contamos en las facultades de Traducción e Interpretación, desde el punto de vista cualitativo y cuantitativo, para impulsar la internacionalización inherente a nuestros grados.

Es un hecho contrastado que la movilidad internacional tiene un impacto considerable en la formación académica y personal del alumnado: además del perfeccionamiento lingüístico y cultural, la experiencia internacional y el ser capaz de trabajar con profesionalidad y confianza en contextos lingüísticos y culturales diversos son competencias muy apreciadas en el mercado de trabajo actual y contribuyen considerablemente a la inserción laboral. Es un hecho contrastado que la movilidad internacional tiene un impacto considerable en la formación académica y personal del alumnado.

Ahora bien, para conseguir este objetivo de participación y de eficacia en la movilidad se necesita mucho trabajo de equipo. En la FTI, el decano y los vicedecanos, así como todo el profesorado y personal de la misma, estamos muy sensibilizados con un concepto dinámico y transversal de la internacionalización, que se refleja no solo en el fomento de la movilidad del alumnado o del profesorado, sino también en la incorporación de una dimensión internacional dentro de las funciones de enseñanza y aprendizaje, investigación y servicio en la educación superior. Es decir, que la internacionalización está presente en los currículos formativos para favorecer el desarrollo de competencias interculturales, así como en numerosas actividades de clase o fuera de clase.

2. ¿Hay otros programas de intercambio además del programa Erasmus? ¿Cómo funcionan los intercambios fuera de las fronteras europeas?

Muy interesante también es el Plan Propio de Internacionalización de la Universidad de Granada, con financiación para destinos fuera de la Unión Europea o directamente no europeos. Además del programa Erasmus, hay otros muchos programas de movilidad de alcance nacional e internacional que difieren de este en destinos y en finalidades. Podemos citar el programa de movilidad nacional SICUE entre universidades españolas. Muy interesante también es el Plan Propio de Internacionalización de la Universidad de Granada, con financiación para destinos fuera de la Unión Europea o directamente no europeos. De este programa se beneficia el alumnado de nuestra facultad que tiene en su combinación lingüística lenguas como el chino, el árabe o el ruso, entre otras. También se benefician alumnas y alumnos que quieren tener experiencias de formación en Estados Unidos, América Latina o Canadá. Asimismo, hay otros programas de movilidad asociados a formaciones de grado más especiales, como aquellas con dobles títulos o títulos integrados.

Aunque diferentes, todos estos programas pretenden ofrecer un panorama de oportunidades al alumnado del grado en Traducción e Interpretación con garantías de reconocimiento académico, aprovechamiento y adecuación a su perfil curricular.

3. ¿Con qué países y universidades intercambiáis alumnos? ¿Cómo se gestiona en la práctica todo este trasiego en la UGR? ¿Cómo condiciona la vida universitaria?

La FTI de Granada es una facultad líder en el ámbito de la movilidad internacional debido a su larga tradición y al alto porcentaje de participación en programas de movilidad saliente y de movilidad entrante. Fuimos pioneros en la movilidad Erasmus desde sus inicios hace ya más de 30 años: algunos de nosotros participamos en las primeras experiencias de intercambio de profesores y alumnos dentro de este programa y pusimos nuestro granito de arena en su consolidación al asumir la coordinación de los primeros intercambios bilaterales con universidades europeas.

Mantenemos de forma activa intercambios bilaterales con un centenar de centros de traducción e interpretación. Actualmente, el 20 % de nuestro alumnado corresponde a estudiantes internacionales procedentes de unos cincuenta países de todo el mundo: mantenemos de forma activa intercambios bilaterales con un centenar de centros de traducción e interpretación. Esta oferta multilingüe y multicultural se explica por nuestra implicación en otras titulaciones, además del grado en Traducción e Interpretación y el doble grado en Traducción y Turismo. Asimismo, es el resultado de una apuesta decidida por el multilingüismo. Baste recordar que las futuras graduadas y graduados reciben una formación como traductores generalistas e intérpretes de enlace en dos lenguas extranjeras, a elegir entre una oferta de cuatro primeras lenguas extranjeras (alemán, árabe, francés e inglés) y nueve segundas lenguas extranjeras (alemán, árabe, chino, francés, griego, inglés, italiano, portugués y ruso). Además, a partir del tercer curso podrán cursar una tercera lengua extranjera a elegir entre una oferta de catorce (alemán, árabe, catalán, danés, chino, francés, griego, inglés, italiano, neerlandés, portugués, rumano, ruso y turco).

Patio de la Facultad de Traducción e Interpretación de Granada

Patio de la Facultad de Traducción e Interpretación de la UGR

El esfuerzo para mantener todos estos programas activos es inmenso y solo se sostiene gracias a la colaboración y la entrega de todo el profesorado de la facultad. Asimismo, tenemos un equipo de personal administrativo especializado en la Oficina de Relaciones Internacionales de la facultad y contamos con la ayuda de becarios que han sido antiguos alumnos Erasmus y cuyo trabajo es inestimable. Imprescindible es también el respaldo y la guía que nos aporta todo el personal del Vicerrectorado de Internacionalización de la UGR.

Cada año se celebra una feria Erasmus con participación de estudiantes de intercambio y estudiantes de la facultad. En cuanto a la última parte de la pregunta, la vida universitaria en la facultad ha sido muy dinámica hasta ahora, antes del desastre de la covid‑19. Cada año se celebra una feria Erasmus con participación de estudiantes de intercambio y estudiantes de la facultad. Asimismo, celebramos anualmente el llamado «año cultural» con actividades de todo tipo, con personalidades del ámbito cultural de que se trate y con invitados externos. Este último año era el de la lengua y la cultura italianas. El objetivo es celebrar la diversidad lingüística y profundizar en la riqueza de las lenguas que se imparten en la facultad. Confiemos en que podamos recuperar este dinamismo cuanto antes.

4. Este año la pandemia de covid‑19 llegó en pleno año lectivo. Háblanos un poco de los retos que ha planteado, tanto para los alumnos desplazados que se encontraron aislados en Granada como para los alumnos granadinos que recibieron el confinamiento lejos de casa. ¿Habéis podido recolocar a todo el mundo? ¿Cómo ha sido el proceso? ¿Qué dificultades se han planteado?

Han sido unos meses muy difíciles llenos de inquietud. Semanas de innumerables reuniones virtuales y de horas de trabajo dedicadas exclusivamente al seguimiento de alumnos. Han sido unos meses muy difíciles llenos de inquietud. Semanas de innumerables reuniones virtuales y de horas de trabajo dedicadas exclusivamente al seguimiento de alumnos. El lunes 16 de marzo, nada más iniciarse el estado de alarma, comenzamos un seguimiento del alumnado español que teníamos fuera de España y de aquel que permanecía en Granada procedente de universidades extranjeras. Concretamente, teníamos que localizar a 179 alumnas y alumnos nuestros y a 153 alumnos visitantes.

Les escribimos por correo electrónico para saber de ellos y conocer su situación en relación con la enfermedad, si tenían directrices de sus universidades, si iban a desplazarse o no, y les pedimos que nos mantuvieran informados. Asimismo, les remitimos toda la información sobre la covid‑19 proporcionada por el Rectorado. A lo largo de todas estas semanas y meses fuimos configurando una plantilla de todo el alumnado, que se actualizaba semanalmente y que incluía también el seguimiento de la docencia virtual en cada centro.

No hemos interrumpido la comunicación con el alumnado en ningún momento, con el fin de difundir información constante y de resolver muchas situaciones muy diferentes relacionadas con desplazamientos, dudas y preocupaciones. No hemos interrumpido la comunicación con el alumnado en ningún momento, con el fin de difundir información constante y de resolver muchas situaciones muy diferentes relacionadas con desplazamientos, dudas y preocupaciones. Otra tarea importante ha sido la de hacer llegar este seguimiento al profesorado de la facultad y al Vicerrectorado de Internacionalización. Durante estos meses hemos tenido que resolver problemas de alojamiento, de alumnos que no podían volver a recoger sus efectos personales a las universidades de acogida, problemas sanitarios, relacionados con viajes de vuelta o de visado, todo ello marcado por la necesidad de transmitir tranquilidad a todo el mundo en situaciones a veces complejas.

Igual de importante ha sido la tarea de mantener el contacto y la comunicación con las universidades socias. Hemos tenido que responder a muchas preguntas y correos, manteniendo una presión de trabajo constante hasta el 31 de julio, en que nos fuimos de vacaciones.

5. ¿Tenéis alguna idea de cómo van a ser los intercambios el año que viene? ¿Cómo afecta a los intercambios la falta de visibilidad sobre el futuro?

Cerca de la mitad de los alumnos seleccionados para disfrutar de una movilidad, ya sea entrante o saliente, ha renunciado a la misma. A partir de mayo, las universidades socias han ido informándonos de sus escenarios de movilidad para el próximo curso académico y hemos elaborado una ficha de movilidad para cada una de ellas. La mayoría contemplan, como la propia UGR, diferentes hipótesis en función de la evolución de la pandemia. La primera, semipresencial, con docencia en grupos reducidos y adecuación de aulas y de espacios en los que se mantienen las medidas de seguridad; y la segunda, virtual. La idea es seguir adelante con la movilidad en la medida de lo posible dotándonos de un plan alternativo virtual por si las cosas se ponen feas. Sin embargo, cerca de la mitad de los alumnos seleccionados para disfrutar de una movilidad, ya sea entrante o saliente, ha renunciado a la misma, bien porque las universidades de destino han cancelado la movilidad para el primer cuatrimestre o para el curso completo, bien porque la incertidumbre y la preocupación por el contagio les ha frenado para marcharse. Está claro que esta situación no es sencilla para nadie.

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