La Linterna del Traductor

EDITORIAL

CARTAS AL DIRECTOR

LA VOZ DE ASETRAD

El programa de actividades de Asetrad

TECNOLOGÍA APLICADA A LA TRADUCCIÓN

Pildoritas tecnológicas

TRADUCCIÓN CIENTÍFICA Y TÉCNICA

TRADUCCIÓN JURÍDICA

TRADUCCIÓN LITERARIA

TRADUCCIÓN AUDIOVISUAL

TERMINOLOGÍA

TRIBUNA ESTUDIANTIL

PANORAMA

Otras asociaciones

RESEÑAS BIBLIOGRÁFICAS

COLOFÓN

Escritores traductores

No solo de pan vive el traductor

Cartas al director

En esta sección se publicarán las cartas recibidas en la dirección cartas-linterna@asetrad.org. Nos reservamos el derecho de resumirlas. La redacción de la revista no comparte necesariamente las opiniones expresadas aquí por nuestros lectores.

Que la Y sólo se subleve

Ya llevo tiempo interesado por las letras. Todas ellas con su forma, su significado y su historia. Las letras, lo que se contrapone a las ciencias, han dado pie a lo que somos: a que nos hayamos comunicado (sin entrar ya en que eso sea bueno o malo). Pero las letras se han empobrecido un poquito desde que las analizan los que no deben. Me refiero a los que proponen cambios absurdos para hacer ver que una lengua está ahora más actualizada que meses antes.

No es que yo sea superior a los académicos de la rae o del iec (las instituciones que me tocan de cerca), mas hay ciertas cosas que me mosquean un poco. No es su dominio inteligentísimo de la sintaxis o la morfología lo que pongo en duda: es su falta de respeto a la libertad de expresión. ¿Quién me ha de decir a mí si tengo o no tengo que llamar i griega a una letra a la que, a diez mil kilómetros de donde yo escribo, otros llaman ye?

Los nuevos cambios de la rae, entre los cuales están cambiar esa denominación de i griega y la acentuación del adverbio solo, se orientan a la unificación de la lengua castellana. El castellano solía anular a otras lenguas de la península hispánica hace medio siglo, pero, gracias a Dios, las cosas cambiaron. El catalán, el vasco y el gallego son lenguas que ahora se respetan muchísimo más. Ante ese despliegue de tolerancia parece sorprendente que en el nuevo castellano no acepte que yo llame a la v be baja (o que otros la llamen b corta). Así de rígida es la actual posición de la rae, que solamente acepta ahora la denominación uve que usa la mayoría de los españoles.

Los lectores de esta revista ya sabrán que todos los cambios de la lengua castellana, los actuales y los que pasaron tiempo atrás, tienen y tuvieron sus detractores y sus enamorados. Personalmente, respeto a la Real Academia Española, incluso más que al Institut d’Estudis Catalans, por su pasado inmediato tan flexible y tolerante. Me gustaba justamente cuando te decía «acentúe a su gusto si de verdad intuye usted un hiato».

Xavi Solé, estudiante de Filología Hispánica (Barcelona)

Volver arriba
Compartir
Reproducción parcial o total de contenidos o ilustraciones sólo con autorización por escrito de la redacción y citando autor y fuente.