La Linterna del Traductor

EDITORIAL

CARTAS A LA REDACCIÓN

LA VOZ DE ASETRAD

TECNOLOGÍA APLICADA A LA TRADUCCIÓN

Pildoritas tecnológicas

TRADUCCIÓN CIENTÍFICA Y TÉCNICA

TRADUCCIÓN JURÍDICA

TRADUCCIÓN LITERARIA

TRADUCCIÓN AUDIOVISUAL

Del papel a la pantalla

TERMINOLOGÍA

TRIBUNA ESTUDIANTIL

¿Traidor el traductor?

La universidad, en primera persona

Entrevista a un profesor de la Universidad de Vigo

ENCICLOPEDIA

PANORAMA

El dedo en el ojo

Otras asociaciones

RESEÑAS BIBLIOGRÁFICAS

Traducido por...

COLOFÓN

Escritores traductores

No solo de pan vive el traductor

Las ilustraciones de este número

Contexto

CONTRAPORTADA

Tribuna estudiantil: La universidad, en primera persona (II)

Entrevista a Alberto Álvarez Lugrís, profesor de Traducción e Interpretación de la Facultad de Filología y Traducción de la Universidad de Vigo

Ana Hermida
Alberto Álvarez Lugrís

Alberto Álvarez Lugrís (Melide, 1969), licenciado en Filo­logía inglesa por la Uni­ver­si­dad de Santiago de Compostela y doctor en Traducción e interpretación por la Universidad de Vigo (1999), es profesor de traducción de inglés a gallego desde 1992. Entre sus líneas de investigación están la lexicografía computacional y las relaciones entre la traducción y la paratraducción y la creación de identidades, tanto individuales como colectivas. Es traductor literario, redactor del Dicionario CLUVI inglés-galego y autor de varios libros y artículos sobre diferentes aspectos de la traducción, así como secretario de Viceversa. Revista galega de tradución, secretario de la ATG (Asociación de Traductores Galegos) y coordinador de BIVIR – Biblioteca Virtual de Literatura Universal en Galego.

Ana Hermida

Ana Hermida Ruibal es licenciada en Traducción e Interpretación por la Uni­ver­si­dad de Vigo. Desde 1998 traduce profe­sio­nal­mente a través de su empresa portuguesa Sintraweb, principal­mente del portugués, español y gallego al español y gallego. Compagina esta actividad, cuando las circunstancias se lo permiten, con la docencia universitaria. Administra la lista Ibérica, dedicada a la traducción portugués <> español, y modera Tradgal, que se centra en la traducción del/al gallego. Actualmente, se está doctorando en Traducción y Paratraducción en la Universidad de Vigo.

Para comenzar, ¿puedes comentarnos qué idiomas pueden cursar los alumnos de TeI de Vigo?

En el grado en Traducción e Interpretación de Vigo tenemos dos lenguas A (gallego y castellano), dos lenguas B (inglés y francés) y 4 lenguas C (inglés, francés, alemán y portugués).

Desde que se implantó la carrera de TeI en la Universidad de Vigo en 1992 se han ido alternando épocas en las que existía examen de acceso propio con otras en las que no. ¿En este momento existe examen de acceso para cursar TeI? ¿Estás a favor o en contra de ese examen y por qué? ¿Notas diferencias entre el alumnado que ha accedido mediante examen y el que no?

En nuestro primer plan de estudios teníamos prueba de acceso a la licenciatura que se celebró durante unos años, hasta el 2000. En ese año el Departamento me encargó un informe sobre la prueba, para tomar después la decisión de mantenerla o suprimirla. Yo defendía que se eliminase, ya que, tanto si la prueba de acceso confirma los resultados de la Selectividad como si los contradice, el examen es inútil. Por un lado, si es la nota de la Selectividad la que decide la prelación de entrada en la Licenciatura —ya que las calificaciones que se otorgan en la prueba de acceso son únicamente apto o no apto—, no valía la pena hacer otro examen que confirme el primero; por otra parte, si los resultados de la prueba de acceso contradicen los de la Selectividad —que no solo tiene en cuenta las calificaciones de un único examen de lengua sino también de otras materias que contribuyen a la cultura general de los candidatos y contempla además toda la trayectoria de los mismos durante el Bachillerato, quiere decir que la prueba de acceso o bien no tiene sentido o bien está mal desarrollada.

En la actualidad la prueba que se mantiene es para acceder al segundo ciclo. Esta sí me parece totalmente justificada, ya que se trata de determinar si los alumnos que entran en 3.º dominan las lenguas y sus culturas razonablemente bien.

¿Ha cambiado el perfil del estudiante de TeI a lo largo de los últimos años en tu facultad? En caso afirmativo, ¿en qué medida?

Los alumnos de traducción e interpretación siempre han estado muy motivados, por lo que han sido siempre activos, dinámicos, se han implicado en la docencia, etc. En estos últimos años he notado una mayor dedicación al estudio, mayor curiosidad y ganas de aprender, y esto es lo fundamental. Suelen llegar a la facultad con carencias en cultura general, dominio de las lenguas maternas y extranjeras, capacidad de lectura… pero lo que no les falta nunca es un deseo de mejorar y un ansia de saber, que les ayuda a superar sus limitaciones. La verdad es que estoy muy contento con las últimas promociones.

Actualmente, al hablar de formación universitaria, es inevitable tocar el tema del Plan Bolonia. ¿Cuánto tiempo hace que se ha implantado en tu facultad y cómo ha afectado este proceso al profesorado de TeI?

En este momento estamos con el tercer año del Grado, ya que vamos haciendo la transición año a año. El Plan Bolonia me parece muy positivo, pero hace falta mucho dinero para llevarlo a cabo: para formar a los profesores, para contratar a más docentes, y mantener una ratio profesor/alumnos aceptable, para buscar prácticas para todos los alumnos… En general, me da la impresión de que en la universidad española no se está haciendo el gasto necesario, lo que quiere decir que el Plan Bolonia empezará a hacer aguas en cualquier momento.

El cambio que más nos ha afectado creo que ha sido la reorganización horaria y de contenidos de cada asignatura. Hemos pasado, por ejemplo, de tener algunas asignaturas anuales de 12 créditos y 120 horas de clase, a asignaturas de 6 créditos con 48 horas de clase presencial y 170 de otras actividades, sobre todo trabajo individual del alumno. Esto supone una revisión a fondo de todos los programas didácticos.

En todo caso, creo que las formas de trabajar que promueve el Plan Bolonia no son nada nuevo para nuestros estudios: el estudio de casos o el aprendizaje basado en problemas, por ejemplo, son dos técnicas didácticas que todos los profesores de traducción utilizamos desde hace muchos años. En realidad, no hay otra forma de enseñar a traducir que no sea situar al alumno en casos reales y procurar que actúe, que tome decisiones, en función del contexto.

¿Cómo incorporan los estudios de TeI la tecnología en la formación de sus alumnos? ¿Crees que ahora los alumnos salen mejor preparados para el mercado laboral?

Tenemos asignaturas de informática aplicada, pero, además de eso, somos muchos los profesores que trabajamos con las TIC en las clases de prácticas de traducción. Procuramos reproducir situaciones reales de trabajo en las que los alumnos se comunican con los clientes a través de distintas aplicaciones informáticas, elaboran las traducciones, las comprueban y corrigen, las presentan en distintos formatos, etc. En las asignaturas que yo imparto, por ejemplo, los conocimientos de informática y TIC son tanto un objetivo de aprendizaje como una herramienta didáctica. Además, contamos con una plataforma de docencia virtual (TEMA) que nos sirve de complemento a las clases presenciales.

Desde la creación de la licenciatura en TeI en 1992 en la Universidad de Vigo, han existido varios planes de estudio (licenciatura de cuatro y cinco cursos, con y sin proyecto de fin de carrera). De todos ellos, ¿cuál crees que satisface mejor las necesidades formativas de los estudiantes, teniendo en consideración el mercado laboral actual?

A pesar de las limitaciones que nos impuso el Ministerio a las universidades cuando reformamos el plan de estudios, creo que el plan actual del grado es el más completo y que mejor responde a las necesidades del mercado laboral. Con relación a los anteriores, hemos procurado actualizarlo adaptándolo a las necesidades de formación de los profesionales: hemos introducido alguna especialidad nueva, prácticas en empresa, etc.

¿Consideras que conviene cambiar (crear, eliminar o adaptar) alguna asignatura del plan de estudios actual?

Más que asignaturas concretas, creo que sería interesante poder hacer un plan de estudios de 5 cursos en los que pudiésemos tener más tiempo para cada asignatura. Los planes de estudios de 4 años no creo que sean la mejor opción, pero nos obliga el Ministerio. Por otra parte, sería interesante para captar más alumnos que introdujésemos nuevas lenguas B y C. Es evidente, por ejemplo, que una de las lenguas importantes en los próximos años va a ser el chino; no deberíamos ser los últimos en incluirlo en el plan de estudios. Y algo parecido sucede con algunas lenguas de la Unión Europea: hacen falta traductores e intérpretes de danés, polaco, húngaro y finlandés. No se trata de que todas las promociones estudien danés, pero se debería pensar en alternar algunas de estas lenguas en cada promoción, para que haya profesionales formados en ellas.

¿Cómo se ve el mercado laboral de la traducción e interpretación en estos momentos desde la facultad?

Tanto profesores como alumnos somos conscientes de las dificultades económicas del país, pero también creo que los mejores alumnos van a tener trabajo siempre, por lo que es importante que adquieran buenos hábitos de trabajo, capacidad de esfuerzo y compromiso con su formación. Una de las competencias que los alumnos deben adquirir en los estudios es cómo localizar clientes: en qué sectores se encuentran, cuáles son sus necesidades y expectativas, etc. Con la crisis puede disminuir el volumen de trabajo, pero está claro que las relaciones internacionales, comerciales, políticas y de todo tipo se basan en la traducción y la interpretación.

¿Los alumnos suelen tener algún contacto con profesionales del sector, por ejemplo a través de listas de distribución o foros profesionales? Y con relación a las asociaciones profesionales, ¿crees que el alumnado en general las conoce?

Yo, desde luego, sí les presento en clase las distintas asociaciones profesionales y les animo a asociarse a alguna en cuanto puedan. De la misma forma, les recomiendo también que participen, aunque sea como oyentes, en los foros en los que se admitan estudiantes, ya que es una forma de entrar en contacto con el mercado y conocer sus dinámicas, ir conociendo colegas, hacerse ver y comenzar a publicitarse… Por otra parte, con frecuencia se organizan conferencias o jornadas en las que distintos profesionales les transmiten a los alumnos sus experiencias en el mercado.

¿Qué opinas de la función que pueden desempeñar las asociaciones profesionales en el sector? ¿Qué crees que podrían aportar a los profesores y a las facultades de traducción e interpretación?

Contar con los profesionales es imprescindible. Ellos mejor que nadie les pueden enseñar a los alumnos cómo es el trabajo diario de un traductor o intérprete. Además de figurar algunos profesionales en la plantilla de docentes (como profesores asociados, por ejemplo), invitamos a otros a dar charlas o seminarios sobre cuestiones relacionadas con la profesión.

En cuanto a las asociaciones, son la mejor herramienta que tenemos para defender nuestros derechos e intereses ante el mercado y la administración. Además, todas ellas contribuyen a la formación continua y el reciclaje de los profesionales, algo fundamental en un mercado tan dinámico y cambiante como el de la traducción y la interpretación.

¿Hay algo por lo que no te haya preguntado que te gustaría comentar?

Sí, me gustaría comentar una cuestión. Nuestros alumnos suelen ser personas muy activas y con ansias de trabajar, por lo que cuando terminan sus estudios se esfuerzan en hacerse un hueco en el mercado, como es lógico. Me gustaría animar a todos los licenciados y graduados a que, cuando lleven unos años trabajando, hagan un poco de investigación o reflexión sobre su propia labor profesional. No se trata necesariamente de que hagan una tesis, sino de que nos ofrezcan información sobre su desempeño profesional, nuevas necesidades de formación, propuestas de mejora de los planes de estudio, etc. Lo cierto es que recibimos muy poco feedback de los egresados, y creo que son una buena fuente de información para proponer medidas que aumenten la calidad de la formación que ofrecemos.

Por último, ¿se te ocurre algún tema que te gustaría que se tratara en La Linterna del Traductor?

No sé si ya lo habréis tratado, pero me gustaría conocer las opiniones que tienen los alumnos que se han incorporado al mercado de trabajo en los últimos años sobre su formación: en qué medida les ha sido útil o si ven que ha sido insuficiente en determinados aspectos.

Muchas gracias, Alberto, por haber contestado a todas nuestras preguntas y dedicarnos tu tiempo.

Volver arriba

Compartir
Hoja nevada
Reproducción parcial o total de contenidos o ilustraciones sólo con autorización por escrito de la redacción y citando autor y fuente.