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Cinco recomendaciones para llegar a ser localizador de videojuegos

Pablo Muñoz Sánchez

Cuando hablamos de localización profesional de videojuegos, mucha gente desconoce cuáles son las habilidades básicas para entrar en este sector. ¿Hay que estar enganchado a la consola? ¿Se necesita saber programar para comprender las variables y etiquetas que aparecen en los archivos que hay que traducir? ¿Hace falta saber japonés? ¿Cómo puedo especializarme? Veamos pues cuáles son las principales recomendaciones para trabajar en este campo.

Pablo Muñoz
Pablo Muñoz Sánchez es traductor autónomo del inglés al español y se especializa en localización de videojuegos, software y páginas web. Como principal experiencia profesional, ha trabajado durante dos años en Nintendo of Europe (Fráncfort, Alemania) traduciendo varios títulos destacados para Wii y Nintendo DS, entre los que se incluyen videojuegos de las series Metroid y Donkey Kong. Ha sido profesor de un módulo dedicado a la localización de software y videojuegos en el Máster en Traducción y Nuevas Tecnologías de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo de Sevilla, y en los dos últimos años ha dado varias conferencias sobre localización de videojuegos. También es autor del blog de traducción Algo más que traducir, donde publica sus reflexiones sobre los aspectos profesionales de la traducción, las tecnologías de la traducción y la localización de videojuegos y software.

En los últimos años ha aumentado considerablemente el número de videojuegos que se traduce, ya que la oferta es cada vez mayor para todo tipo de públicos y pasar una tarde jugando a la consola ha dejado de ser «una cosa de chicos». Esto son buenas noticias para los traductores, pues la demanda de profesionales especializados en videojuegos ha crecido en consonancia con este auge. Asimismo, en la actualidad, este es uno de los sectores más atractivos para los traductores más jóvenes, ya que muchos de ellos han pasado varios momentos de su juventud disfrutando y riendo mientras jugaban a un videojuego solos o en compañía. Ahora bien: ¿cómo podemos hacernos un hueco en este sector? He aquí cinco recomendaciones para ello:

  1. Domina el inglés como lengua de trabajo. Nos guste o no, la inmensa mayoría de las traducciones en este sector parten del inglés, sea este el idioma original del videojuego en cuestión o no. Así pues, si la versión original está en japonés o en chino, lo más probable es que se traduzca primero al inglés de Estados Unidos y luego se traslade a los principales idiomas europeos (francés, italiano, alemán y español, o FIGS por sus siglas en inglés, que es el término que se suele usar en el mundillo). El motivo es sencillo: cuesta mucho menos (en términos económicos y de disponibilidad) contratar a un traductor de inglés a español que a uno de japonés a español. Además, así se garantiza la uniformidad en algunos aspectos, como pueden ser los nombres de los personajes (algunas veces, como en los juegos de rol, se prefiere mantener el nombre en inglés en lugar de localizarse). Por supuesto que hay juegos que se traducen desde otros idiomas y que el japonés tiene su mercado también, pero tendrás muchas más posibilidades de hacerte un hueco en este sector si traduces desde el inglés.
  2. Juega todo lo que puedas. Por suerte, no hay que hacer un máster en localización de videojuegos para especializarse en este campo. Desde luego, es recomendable realizar algún curso especializado, pero al contrario de lo que sucede con ramas como la medicina o la ingeniería mecánica, no hay que estudiar tanto para especializarse, porque lo mejor (y más divertido) de todo es que basta con jugar a varios tipos de juegos (estrategia, acción, rol, plataformas) para hacerse una idea del lenguaje que puede encontrarse uno en un videojuego y de los problemas a los que nos podríamos enfrentar. Cuanto más se juegue, mejor, pero también es importante recalcar que no es necesario ser un jugador empedernido.
  3. Saca tu lado más creativo. Aunque cada videojuego es un mundo y cada género tiene sus particularidades, hay algo que suele ser común en todos estos productos de entretenimiento: ¡la creatividad! Si el juego es futurista, seguramente contendrá terminología relacionada con todo tipo de dispositivos avanzados; si es un juego de rol de fantasía ambientado en la Edad Media, te encontrarás con todo tipo de armas a las que habrá que darles un nombre característico e incluso encontraremos personajes con un acento o idioma únicos; si es un videojuego de plataformas, será necesario usar un lenguaje relativamente infantil y que permita dibujar una sonrisa en el jugador cuando lo lea (¡los chistes y las bromas son bienvenidos!). Así pues, has de ser capaz de hacer volar tu imaginación para crear textos únicos.
  4. Sé fiel a tu público, no al texto original. Y es por algo se llama localización de videojuegos y no simplemente traducción de videojuegos: el traductor ha de ser capaz de adaptar los textos a la cultura meta y para ello, incluso, a veces será obligatorio olvidarse del texto original para que este no contamine la traducción. Los jugadores se sienten identificados con los personajes de los videojuegos y se divierten precisamente porque hablan con expresiones coloquiales y no utilizan frases artificiales que suenan a traducción literal del original.
  5. Conoce los aspectos técnicos de la localización. Este tipo de traducción comparte varios aspectos técnicos relacionados con la localización de software, como el límite de caracteres en un diálogo o el uso de variables y códigos especiales dentro del texto. Esto, por suerte, se puede ver por el lado positivo: si se adquieren conocimientos de localización de software (hay mucha oferta de cursos si no se tiene experiencia), no costará demasiado enfrentarse a los retos técnicos de la localización de videojuegos; y con respecto a la limitación de caracteres, si el traductor cumple el requisito de ser creativo, al final encontrará la manera de decir lo mismo de la forma más corta posible en la mayoría de los casos.

Así pues, si crees que ya cumples lo que dicen estas recomendaciones, prueba a adentrarte cuando quieras en el apasionante mundo de la localización de videojuegos. Y si aún te falta algo, ¡recuerda que nunca es tarde para formarse!

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