La Linterna del Traductor
NÚMERO 9

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No solo de pan vive el traductor

Enganchada a la danza

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CONTRAPORTADA

Colofón: No solo de pan vive el traductor

Enganchada a la danza

Congreso X Aniversario de Asetrad
Paula (@Univerbum) es licenciada en filología inglesa y cuenta con un Máster en Lingüística Aplicada. Desde 2007 se dedica casi exclusivamente a la traducción y corrección editorial. Traduce del italiano, el inglés y el francés y está especializada en textos técnicos, de marketing y turismo. Asturiana de pura cepa, ha vivido en Irlanda, Inglaterra, Bélgica, Cataluña y Galicia, aunque viaja frecuentemente a Italia, pues su marido es de Bolonia. Orgullosa madre de dos hijos, le encantan la danza, el yoga, cocinar, leer y viajar.

Durante el congreso, Alberto Cabrerizo lanzó en las redes la idea de dar un concierto y yo, ni corta ni perezosa, le propuse a él marcarme un baile de danza oriental durante su descanso. No hace mucho que «ando» metida por ese mundo de la danza, pero me tiene totalmente enganchada y lo llevo conmigo allá donde puedo. Siempre me ha gustado bailar, lo que fuera, pero nunca tuve la suerte de asistir a clases de ningún tipo. Recuerdo que cuando estaba de Erasmus en Irlanda, allá por 1999, conocí a una chica que quería aprender danza del vientre. ¡Qué escándalo, qué fresca! Años después, cuando nació mi segunda hija en 2007, vivíamos en Barcelona y allí hay mucha presencia de la danza oriental. Decían que era estupendo para las mujeres, así que decidí probar, y me enganchó.

Si os habéis fijado, he utilizado tanto danza oriental como del vientre. No son lo mismo. Para explicarlo brevemente, digamos que la danza oriental es más amplia, abarca desde Marruecos hasta la Polinesia, saltando incluso a EE. UU. con el estilo ATS, mientras que la danza del vientre es específica de Egipto y los países de Oriente Medio. Además, la danza oriental va evolucionando y fusionándose con otros estilos. En cualquier caso, lo que muchas que andamos metidas por este mundillo queremos demostrar es que la danza oriental va mucho más allá de los pañuelos de moneditas (introducidos por Occidente) y de lo que mucha gente, como yo en 1999, pueda pensar de primeras. Es, además, una danza muy completa y que exige un gran control corporal, ya que se trabajan de forma aislada todas las partes del cuerpo. Por eso es muy importante contar con una buena profesora bien formada, para evitar lesiones. Cada movimiento está cargado de significados emocionales y culturales, y hay que saber transmitirlo.

Como os digo, para mí es una droga, y si una semana no puedo ir a clase, ya estoy por casa marcándome unos shimmies, infinitos o camellos. Paula GonzálezEs bueno a todos los niveles, físico, pero también mental. Es una manera de despegarme del ordenador, de desconectar de todo. También practico el yoga y ambas disciplinas se complementan a la perfección.

A raíz del baile del concierto, surgió la idea de que en el próximo congreso se haga un talent show y cada uno demostremos lo que somos capaces de hacer. Así que aprovecho la oportunidad que me brinda La Linterna para lanzar oficialmente la idea y ponernos todos a trabajar nuestros talentos, que seguro que son muchos y muy variados.

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